Y viajé por muchos cielos y años incontables
observé tantos amaneceres como atardeceres,
todos estos incontables como estrellas.
increíblemente no volvi a ver ninguno
por segunda vez haciendo cada estadía
una experiencia única en el universo
que es también mi vida.
recorrí los pétalos de una flor y sentí
como el vibrar de la vida me llenaba por dentro,
aunque en mi no hubiera diferenciación.
Y tu que dijiste que te ibas para siempre.
Y el mundo se detuvo y reconocí
que aquello era imposible, pero aún asi nada sucedía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario