Yo no sé como se oirá mi voz
en tus labios,
Ni sé como me afectará el roce de tu piel
más, imagino y siento
al mar rozando la playa
y en el viento con sabor a miel
ver tus ojos
de días lluviosos.
Seré entonces el viento
que despeine tu cabello
en la mañana.
Y no habrá entonces tiempo
ni jamás, nunca más
malditas distancias.
y cuando en la noche
el fulgurar del astro errante
nos inunde
te abrazare fuerte
y sabremos al instante
que no habra tristeza ni dolor
solo tú, valiente corsario
solo yo, espuma blanca y danzante...
No hay comentarios:
Publicar un comentario